Una pesadilla
Ojo, sigue siendo Rober Quiñones-Her (RQH Studio, RQH Luxe, RQH Living, The Num Studio), pero con otro nombre. No es de fiar en absoluto: cobra por adelantado y luego desaparece sin terminar los proyectos.
Lo contacté para que se encargara del diseño de interiores de un apartamento. Iba a durar cuatro semanas, pero nunca terminó el trabajo, nunca entregó los muebles y, además, nunca pagó a los proveedores.
Ni siquiera le confiaría el diseño de un trastero.







