FALTA DE PROFESIONALIDAD
Mi experiencia con este taller ha sido profundamente decepcionante y, sinceramente, es una de las peores atenciones al cliente que he recibido.
Llevé mi BMW para montar unas llantas y neumáticos nuevos, entregando además las llantas originales del coche, que llevaban instalados los sensores de presión (TPMS). Al recoger el vehículo, el sistema comenzó a dar fallo porque los sensores no habían sido trasladados a las nuevas llantas. En ningún momento se me informó de que no se iba a realizar ese trabajo ni se me dio la opción de decidir si quería que se hiciera.
Cuando reclamé, la única solución que me ofrecieron fue volver a cobrarme mano de obra por desmontar de nuevo unas ruedas que ellos mismos acababan de montar. Aun considerando que esa solución era injusta, la acepté para resolver el problema.
Después de hacerme esperar dos semanas, el día antes de la cita me comunicaron que su máquina se había averiado, que no les compensaba repararla y que buscara yo otro taller para solucionar un problema que surgió tras su intervención.
Lo que más me molesta no es el error inicial, porque cualquiera puede equivocarse. Lo realmente grave, en mi opinión, es la absoluta falta de responsabilidad para asumir y resolver las consecuencias de ese error. Como cliente, he tenido la sensación de que, una vez cobrado el trabajo, el problema dejó de ser suyo y pasó a ser exclusivamente mío.
Desde luego, yo no volveré a dejar mi vehículo en este taller ni lo recomendaría a nadie que espere un servicio profesional y una atención al cliente a la altura de lo que debería ofrecer un especialista en BMW








