Pésima atención al cliente, falta de profesionalidad y un presupuesto desorbitado
Mi experiencia con esta empresa ha sido lamentable de principio a fin. No recuerdo haber recibido una atención al cliente tan mala, con tanta falta de seguimiento y tan poca consideración hacia el cliente.
El técnico vino a revisar el termo el lunes 19 de octubre. Comprobó que la resistencia estaba bien y me comentó que probablemente el problema se debía a la acumulación de cal. Me indicó que la empresa me enviaría un presupuesto para solucionar la avería y que lo recibiría ese mismo día.
A partir de ahí empezó el calvario. Tuve que llamar dos y hasta tres veces al día para intentar obtener una respuesta. Cada vez me daban la misma excusa: que estaban gestionándolo, que estaban esperando a que contestara el técnico o que en cuanto tuvieran noticias se pondrían en contacto conmigo. Pero las horas y los días pasaban y nadie me decía nada. Tengo el historial de llamadas que demuestra las veces que he tenido que insistir para conseguir algo tan básico como una respuesta.
Por si fuera poco, también tuve que reclamar la factura de la visita varias veces. El técnico me dijo que me la enviaría la empresa, pero tampoco fueron capaces de mandármela sin tener que estar detrás de ellos.
Y, después de insistir durante una semana para recibir el presupuesto que supuestamente me iban a enviar al final del día de la visita, finalmente me llega una propuesta para cambiar el termo entero por 850 €.
Es decir, después de una semana de llamadas, esperas y excusas, la respuesta que recibo es un presupuesto de 850 € para sustituir el termo completo, cuando inicialmente el técnico me había indicado que la resistencia estaba bien y que probablemente el problema era la cal. No voy a entrar a valorar si ese presupuesto es técnicamente necesario o no, pero sí puedo valorar la forma de trabajar de esta empresa y la atención que he recibido, y ambas me parecen absolutamente inaceptables.
Lo peor no es únicamente el precio del presupuesto, sino la falta absoluta de comunicación, la desorganización y tener que perseguir constantemente a una empresa para que cumpla con algo tan elemental como enviar una factura o un presupuesto. Si un cliente tiene que llamar varias veces al día durante una semana para obtener una respuesta, algo está funcionando muy mal.
Una empresa de reparaciones debería ofrecer un mínimo de seriedad, transparencia y atención al cliente. En mi caso, no he encontrado nada de eso.
Mi experiencia ha sido pésima y no recomendaría esta empresa a nadie. Hay muchas empresas a las que acudir y, desde luego, después de esta experiencia, buscaré otra que valore el tiempo de sus clientes y se tome su trabajo en serio.






