Pedido no recibido y resolución gracias a la reclamación bancaria
Compré una alfombra por 1.050 € y ejercí mi derecho de desistimiento antes de la entrega, comunicando formalmente el rechazo del envío.
El pedido fue marcado como “entregado”, aunque posteriormente la propia empresa de transporte (DHL Express) confirmó por escrito que se trató de un error y que la mercancía nunca llegó a mí.
A pesar de contar de esta misma información, la gestión posterior resultó muy complicada y el proceso se alargó más de lo razonable.
Tuve que iniciar una reclamación bancaria aportando la documentación correspondiente.
Finalmente, la resolución fue a mi favor al no haberse producido la entrega.
La experiencia fue claramente insatisfactoria y generó una situación que podría haberse evitado con una gestión más transparente desde el inicio.








